“A palabras necias, oídos sordos” solía decirme mi abuelita Tatis. Por mucho tiempo me obstiné tanto en hacer las “cosas bien” y por darle gusto a todas las personas que han opinado y que aún opinan sobre mi vida, que dejé de darme gusto a mí ...
Porque mi Palabra También Vale
Me he sentido agredida varias veces por algún hombre, en especial cuando tienen cierta posición de poder; creo que a la gran mayoría de mujeres nos ha sucedido. Cuando hablo de agresión no me refiero solo a la violencia sexual, sino también a la agresión ...



