“A palabras necias, oídos sordos” solía decirme mi abuelita Tatis. Por mucho tiempo me obstiné tanto en hacer las “cosas bien” y por darle gusto a todas las personas que han opinado y que aún opinan sobre mi vida, que dejé de darme gusto a mí ...
Del manual de la señorita decente al mito de la amistad
Un tipo de formación impartida a varias generaciones fue la de estudiar en colegios de solo mujeres y de solo hombres, colegios que nos separaban entre géneros, éstos en su mayoría dirigidos por una comunidad religiosa. El sistema nos iba sep ...



