“A palabras necias, oídos sordos” solía decirme mi abuelita Tatis. Por mucho tiempo me obstiné tanto en hacer las “cosas bien” y por darle gusto a todas las personas que han opinado y que aún opinan sobre mi vida, que dejé de darme gusto a mí ...
La vida que soñamos: vivir sin miedo y con propósito
El ser humano siempre le ha tenido miedo a la muerte porque no sabe qué hay después, vivimos con miedo a la muerte evadiéndola y limitando la vida. En ocasiones por estar evitando los peligros, nos olvidamos de vivir intensamente, de amar desde la profun ...



